
Un día cometí el error de preguntarte¿ que era lo que realmente sentías por mi?
gran sorpresa y desconsuelo me dio tu respuesta, cuando escuche decir te tus dulces y traicioneros labios que solo era cariño, en ese momento me arrepentí de haberlo preguntado, sentí como algo se apagaba en mi interior, fue como una enorme ola apagando las llamas de mi corazón, fue un sentimiento inexplicable y confuso, no quería creer lo que estaba escuchando, me dolía, era como si estuvieras arrancándome la vida, te sinceraste aun mas y dijiste que nunca fue amor, basto escucharte decir que eso para que hicieras mil pedazos mi corazón.
el silencio que hubo después fue desolador, no sabia que decir, había quedado anonadada con mil preguntas en la cabeza, y desgraciadamente no pude decir ni media palabra, te diste cuenta del dolor que me causabas con tu sinseridad, trataste de consolarme, me dijiste que era mejor sincerarce, tu nunca habías conocido el amor y por tal motivo no podías expresarlo,después sonreíste y repetiste mientras te alejabas que para ti el amor no existía, ahí me quede sentada en esa banca del parque que tantas veces me había escuchado decirte cuanto te amaba, de nuevo sola y con el corazón en mil pedazos como cuando nos conocimos. ¿ que hice mal?
gran sorpresa y desconsuelo me dio tu respuesta, cuando escuche decir te tus dulces y traicioneros labios que solo era cariño, en ese momento me arrepentí de haberlo preguntado, sentí como algo se apagaba en mi interior, fue como una enorme ola apagando las llamas de mi corazón, fue un sentimiento inexplicable y confuso, no quería creer lo que estaba escuchando, me dolía, era como si estuvieras arrancándome la vida, te sinceraste aun mas y dijiste que nunca fue amor, basto escucharte decir que eso para que hicieras mil pedazos mi corazón.
el silencio que hubo después fue desolador, no sabia que decir, había quedado anonadada con mil preguntas en la cabeza, y desgraciadamente no pude decir ni media palabra, te diste cuenta del dolor que me causabas con tu sinseridad, trataste de consolarme, me dijiste que era mejor sincerarce, tu nunca habías conocido el amor y por tal motivo no podías expresarlo,después sonreíste y repetiste mientras te alejabas que para ti el amor no existía, ahí me quede sentada en esa banca del parque que tantas veces me había escuchado decirte cuanto te amaba, de nuevo sola y con el corazón en mil pedazos como cuando nos conocimos. ¿ que hice mal?
No hay comentarios:
Publicar un comentario