
Antes pensaba que la diferencia entre los que están solos y los que tenían pareja, es que los últimos habían encontrado la felicidad al lado de alguien, y los primeros no. Ahora creo que no es que unos sean más felices que otros, sino que están más acompañados, pero no por ello son más felices. En algunos casos son más desgraciados, ya que cansados de esperar a encontrar a alguien verdaderamente especial, han desistido en su búsqueda. Han preferido dejar las estúpidas ensoñaciones para los cuentos, y quedarse al lado de alguien más real, con alguien que este más a su alcance, todo “hasta el amor” en la vida tiene sus limitaciones.Es comprensible que alguien tenga miedo de que si despreciando todas las ofertas de amores menos idílicos, en espera de que aparezca un amor platónico, pierdan unos y otro, y pecando de inocentes, si creen que esperando van a poder alcanzar aquello que desean con todas sus fuerzas “ser correspondidos”, ya que el tiempo no lo resuelve todo. Quizá a su modo, quieran apostarlo todo a la carta más alta, pero si agotan todas sus cartas y arriesgar todo, es probable que también lo pierdan todo, y acaben solos, lo cuál quizá dado el caso, no les importe. Así aquellos que escuchan los palpitos de su corazón y hacen caso a la intuición, dejando atrás la razón, en un primer momento lleguen a pensar que no se arrepentirán de sus decisiones, aún pudiendo haber tomado otras, pero no cuando al final el camino, la vida les aleja de aquello que esperaban encontrar.Los más sufridores presos de mezquina frialdad, con la mente más despejada y con más control sobre sus impulsos, toman el camino fácil y se sumergen en una felicidad efímera y pasajera, que con el tiempo se pudiera transformar en decepción, en rutina, en sopor y monotonía, apareciendo finalmente el sentimiento de conformidad y en cierto sentido de resignación.Y ¿se puede llamar afortunados a aquellos que con amargura aceptan la derrota, se rinden y abandonan la esperanza de un amor que no llega? O en todo caso, ¿se puede llamar sensatos a otros que exprimen sus esperanzas al máximo, ciegos del amor que les embarga y convierten su afán por lograr lo imposible en una obsesión que les conduce de cabeza hacia la “locura de amor”?Son pocos los que agotan su vida y su paciencia esperando por ese alma gemela, sin ni siquiera saber si existirá o si algún día llegará, la mayoría se esforzarán por el contrario por hacer de su “falso amor” algo verdadero.Entonces algún día…. ¿caerán presos los primeros rendidos al amor propio y egoísmo, no sintiendo más empatía que aquella adoración que sienten por si mismos o les llegará algún día su príncipe azul?¿Los segundos conseguirán traicionar al corazón y podrán algún día dejar de intentar ver a quien tienen enfrente, como todo lo que hubieran deseado pero nunca consiguieron y aprenderán a amar a los que tienen fielmente a su lado, así tal y como son o simplemente serán incapaces de tomar cariño a los que tuvieron tanto tiempo a su lado, recompensándoles, cómo sólo saben hacer, con profundo agradecimiento?
No hay comentarios:
Publicar un comentario